Radiohead – The king of limbs

Vaya fracaso de disco, que confirma que inevitablemente todo se acaba en esta vida. Luego del barullo extra-musical que se armo con In Rainbows, los de Oxford vuelven a distribuir su disco on-line (pero ahora con costo fijo).

Pero, vamos, In Rainbows era un discazo, The King of Limbs es un fracaso en toda la expresión de la palabra. Un disco a medio gas, mediocre, simplón, con apenas un par de temas (“Little by little” y “Codex”) que medio quieren mantener el barco a flote.

Tristemente The King of Limbs será más recordado por el baile de Thom Yorke en “Lotus flower” que por la calidad de su música. Dicho sea de paso, siempre ha bailado así en vivo, pero nunca en un video “oficial”.

Una década en discos

Con esta década que quedó atrás no me había planteado la posibilidad de crear una propia y siempre dudosa lista de “lo mejor”. He decidido hacerlo bajo la consigna de incluir básicamente discos enteritos que me gustan. Y mucho. En algunos casos pesa más una razón íntima e irraccional. En otros una admiración crítica y objetiva. En cualquier caso son discazos que disfruto y enumero aquí como mi “antología” de la década que cierra. Mi vida se encuentra repartida a lo largo de estos álbumes maravillosos.

En las listas algunos artistas repiten disco, otros no. No me preocupé porque hubiera un número exacto por año. Enumeré los discos elementales y punto, fueran los que fueran. Hay dos discos de hip hop, ninguno de jazz ni de metal, dosquetrés de electrónica, y mis gustos centrales: un putamadral de folk, pop inteligente, alt. country y eso que la juventud de hoy llama indie rock. No hay soundtracks, sólo dos EP’s, y aparecen dos clásicos activos: Brian Wilson y Dylan. Me resulta triste que bandas como Oasis o Café Tacvba, que me gustan un resto, no aparezcan. La verdad es que, durante la década del 2000, ninguno de sus discos me parecen esenciales. Sería interesante sumergirme más atrás y hacer una lista de los 90′s. Por lo pronto, aquí está mi pasada década en discos:

2010

  1. The Suburbs - Arcade Fire
  2. The Age of Adz - Sufjan Stevens
  3. My Beautiful Dark Twisted Fantasy – Kanye West
  4. Contra – Vampire Weekend
  5. Have One on Me – Joanna Newsom

2009

  1. The Dark Side of The Moon – The Flaming Lips
  2. Veckatimest – Grizzly Bear
  3. Hu hu hu – Natalia Lafourcade
  4. Dark was the night - Varios
  5. Wolfgang Amadeus – Phoenix
  6. My Maudlin Career – Camera Obscura
  7. March of the zapotec EP – Beirut

2008

  1. Fleet Foxes – Fleet Foxes
  2. Mucho – Babasónicos
  3. For Emma, Forever Ago – Bon Iver
  4. The age of understandment - Last Shadow Puppets
  5. Third – Portishead

2007

  1. Vampire Weekend - Vampire Weekend
  2. In Rainbows – Radiohead
  3. White Chalk – PJ Harvey
  4. The Reminder - Feist
  5. The Good, The Bad and The Queen - The Good, The Bad and The Queen
  6. Cassadaga – Bright Eyes
  7. Smokey Rolls Down Thunder Canyon – Devendra Banhart

2006

  1. Show your bones – Yeah Yeah Yeahs
  2. The Crane Wife - The Decemberists
  3. Gulag Orkestar - Beirut
  4. Back to black – Amy Winehouse
  5. The Life Pursuit - Belle & Sebastian
  6. Modern Times – Bob Dylan
  7. From the Cliffs EP - Guillemots
  8. Ys – Joanna Newsom
  9. Ahí vamos – Gustavo Cerati

2005

  1. I’m wide awake it’s morning – Bright Eyes
  2. The Magic Numbers – The Magic Numbers
  3. Illinoise – Sufjan Stevens
  4. Takk – Sigur Ros
  5. Jacksonville City Nights – Ryan Adams & The Cardinals
  6. Z – My Morning Jacket
  7. I am a bird now – Anthony & The Johnsons
  8. You could have it so much better – Franz Ferdinand

2004

  1. Funeral – Arcade Fire
  2. A ghost is born - Wilco
  3. The Dresden Dolls – The Dresden Dolls
  4. Good news for people who loves bad news – Modest Mouse
  5. Franz Ferdinand – Franz Ferdinand
  6. Smile – Brian Wilson
  7. Infame – Babasónicos
  8. Talkie Walkie – Air

2003

  1. Fever to tell – Yeah Yeah Yeahs
  2. Elephant – The White Stripes
  3. Magic & Medicine – The Coral
  4. Folklore – Nelly Furtado
  5. Think Tank – Blur
  6. Zitilites – Kashmir

2002

  1. Yankee Hotel Foxtrot – Wilco
  2. Yoshimi Battles The Pink Robots – The Flaming Lips
  3. ( ) – Sigur Ros
  4. Turn on the bright lights – Interpol
  5. In search of… – N.E.R.D.
  6. Flamingos – Enrique Bunbury
  7. Sea Change - Beck

2001

  1. Maquillaje – Zurdok
  2. Amnesiac – Radiohead
  3. The Invisible Band – Travis
  4. Is this it – The Strokes
  5. Discovery – Daft Punk
  6. Jessico – Babasónicos

2000

  1. Kid A – Radiohead
  2. Pieces in a modern style – William Orbit
  3. Heartbreaker – Ryan Adams
  4. Figure 8 – Elliott Smith
  5. Parachutes – Coldplay
  6. Return of Saturn – No Doubt

Imagen: Stereo Stack

Kanye West – My beautiful dark twisted fantasy

No soy ni de chiste fan del hip hop. Pero si he de quedarme con tres discos del 2010, además del Age of Adz de Sufjan y el Suburbs de Arcade Fire, es con este discazo de Kanye West.

My beautiful dark twisted fantasy es una fina muestra de hip hop mainstream hecho con maestría, con pasión y conocimiento. El badass de West demuestra que su arrogancia esta al nivel de su genio.

No necesito decir mucho, con esuchar esto tienen más que suficiente. Es como subir a los cielos en 9 minutos:

 

Silvio Rodríguez – Al final de este viaje

Este disco es metralla pura. Es Silvio en estado puro, descarnado, combativo. Aunque grabado en 1978, Al final de este viaje contiene algunos de sus primeros temas, compuestos entre 1968 y 1970.

Despojado de la instrumentación de sus primeros materiales, el efecto que produce el Silvio acústico es comparable al del Bob Dylan eléctrico. Franco, duro, directo, soltando sus metáforas más estremecedoras y sus letras más políticas.

Incluso cuando habla de amor, Silvio no puede evitar ser inicisvo: “Ojalá pase algo que te borre de pronto. (…) Ojalá por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre”. O más adelante: “Los amores cobardes no llegan a amores ni historias, se quedan ahí, ni el recuerdo los puede salvar”.

No soy devoto de la trova en lo mínimo. Pero este discazo de Silvio me lo aviento enterito, de principio a fin.

Sufjan Stevens – The Age of Adz

Sabíamos que un día este chico se nos iba a lograr. ¡Y de qué manera lo ha hecho! The Flaming Lips, The Polyphonic Spree, Animal Collective, Björk, Metropolis de Fritz Lang, todo en la licuadora se queda corto ante The Age of Adz.

Barroco, psicodélico, electrónico, futurista, sólo Sufjan y sus alas de pájaro podrían lograrlo. Un disco excesivo, grandilocuente, épico, electrónico, angelical, ruidoso. Tomará tiempo saborear The Age of Adz en su totalidad.

De antología su portada con una obra de Royal Robertson.

Supergrass – In it for the money

Acabo de enterarme que Supergrass se separa tras más de quince años de trayectoria. ¿Por qué el mundo nunca puso atención en Supergrass? Una de las bandas más grandes que ha dado el Reino Unido.

Mucha gente sólo los conoce por “Alright” y los manda al limbo de los one hit wonders. Pero la verdad es que Supergrass entregó varios álbumes de una energía y frescura envidiable.

Su segundo álbum, In it for the money, lanzado en 1997, en el inicio del ocaso de la época britpopper, es un ejemplo prefecto. Si bien se mantenía la energía y la vivacidad de su debut, I should coco, el pop de este trío alcanzaba por fin la madurez necesaria.

En este disco hay rolones del tamaño de “Sun hits the sky” o “G-Song”, pero yo me quedo por siempre con “Late in the day”: Cuatro minutos y medio de absoluta perfección y belleza. Una canción que ni Radiohead, Blur, Oasis ni Pulp fueron capaces de hacer. Así de ese calibre. Bien por Supergrass.

Los Ángeles Negros – Y volveré

Todavía falta mucho por revalorar del legado de los Ángeles Negros en el pop en español. A finales de los sesenta, este grupo de chilenos encontró una forma nueva de abordar la llamada “balada romántica” y la música folklórica latinoamericana: la formación propiamente rockera de guitarras eléctricas, bajo, batería y órgano.

Herederos del sonido psicodélico de The Doors, Procol Harum o incluso el primer Pink Floyd, Los Ángeles Negros marcaron una época con sus canciones y sus cóvers, y el vozarrón de Germaín de la Fuente sigue teniendo registros insuperables. De su extensa discografía destaco su segundo álbum, Y volveré, editado en 1970.

Aparte de indiscutibles clásicos como “Murió la flor”, “Cómo quisiera decirte” y el enorme rolononón que es “Y volveré”, el disco abunda en hallazgos sonoros como la acidísima “El rey y yo”, o las memorables introducciones de “Por siempre” y “Buen viaje”, donde demuestran que había un “más allá” de sus letras de amores dramáticos y sufridos.

Hace falta escuchar a Los Ángeles Negros con otra actitud, para descubrir una de las bandas más fascinantes y maravillosas de todos los tiempos, que han influenciado a artistas tan contrastantes entre sí como Bronco, Babasónicos y Los  Bunkers.

Arcade Fire – The Suburbs

Si bien los tres primeros discos de Arcade Fire han recibido la misma atención y euforia mediática y crítica que recibiera Radiohead a finales de los noventa, las comparaciones son odiosas e innecesarias.

Lo que sí es verdad es que este nuevo The Suburbs es la confirmación de que Win Butler y su esposa Régine Chassagne han logrado conformar una de las bandas más sólidas y atractivas del pop contemporáneo, confirmando además a Montreal como una de las grandes capitales mundiales de la música.

En The Suburbs aparecen referencias a las más diversas tendencias musicales de los últimos años: desde el folk hasta el garage rock y el electro (a decir de Win, es “una mezcla entre Neil Young y Depeche Mode”), pero por encima siempre está esa vocación de un pop barroco que los convierte en herederos de una tradición que parte desde Brian Wilson, David Bowie, hasta Belle & Sebastian.

The Suburbs es un disco largo, dieciséis temas que corren sobre una misma atmósfera melancólica, que va muy bien con el tema de la memoria y la evocación de los suburbios de los cuales todos partimos alguna vez.

Pero, ante todo, es la confirmación de Arcade Fire como una de las bandas más importantes de la cultura contemporánea. Por otro lado, es demasiado pronto para saber si The Suburbs se convierte en el gran disco de la década como muchos críticos quisieran ver. Pero eso sólo el tiempo lo dirá.

The Beach Boys – Pet Sounds

Esta es la historia de un chico californiano que quiso ser tan grande como los Beatles, y no lo logró, pero en el caminó dejó uno de los discos más bellos de todos los tiempos.

Brian Wilson ya había logrado el éxito con los Beach Boys a principios de los sesenta, a base de una fórmula infalible: sol, playa y fiesta. Sin embargo, sus ambiciones iban más allá, luego de escuchar las genialidades que los de Liverpool comenzaron a grabar a partir de Rubber Soul.

Armado de una oreja privilegiada para el pop (“Debería donarla al Smithsonian Institution”, dijo alguna vez Dylan), Wilson envió al resto de los Beach Boys de gira mientras él se encerraba en el estudio a estructurar lo que sería una de las joyas más finas de los sesentas: Pet Sounds. Apenas iniciaba 1966.

En este disco las exquisitas armonías vocales de los chicos de la playa se unen a arreglos y orquestaciones de una fastuosidad poco antes vista en el mundo del pop. Canciones como “God only knows”, “I’m waiting for the day” o “You still believe in me” rozan la genialidad y parecieran casi tocar el cielo.

Sin embargo, pronto salió el Sgt. Pepper’s de los Beatles, y los sueños de grandeza de Wilson se esfumaron. Incapaz de convencer al resto de la banda y a la disquera, no pudo terminar su siguiente obra, el ambicioso Smile, y se retiraría a un segundo plano.

Pet Sounds, sin embargo, se mantiene como una de las obras clave de los sesenta. El mismísimo McCarteny, quien llora cada que escucha “God only knows”, dice: “Creo que nadie puede tener una educación musical si no ha escuchado este álbum. Me gusta la orquesta, los arreglos y tal vez va a parecer exagerado si digo que este disco es el clásico del siglo”.

Colaboración para la página “La Guarida de la Banda” del diario Guardián, de Saltillo, Coahuila. 8 de julio de 2010.

Joanna Newsom – Ys

La de Joanna Newsom es, quizá, una de las empresas más arriesgadas y radicales del folk contemporáneo. Y aunque su más reciente material, Have on on me, lanzado hace apenas unas semanas, se trata de un disco ¡tripe!, es en Ys donde consolidó su poética musical, convirtiéndose en un auténtico disco de culto, a cuatro años de su lanzamiento.

Ys está conformado por cuatro canciones que rondan los diez minutos de duración, en el que el arpa (su instrumento fundamental) y el peculiar timbre de su voz atraviesan senderos intrincados, pero de una belleza etumecedora.

Dueña de un estilo totalmente consolidado y sólido, Newsom entrega un disco difícil, no accesible a cualquier escucha, que requiere de paciencia y disposición, pero en el que su extensa narrativa y orquestación nos llevan a un viaje de imágenes maravillosas.