30 discos del rock mexicano

Debo aceptar que soy adicto a las listas. A leerlas, a analizarlas, a discutirlas, a crearlas. Ya les presente hace tiempo mi lista de discos favoritos de la década del 2000. Ahora me lancé a la aventura de concebir una lista de los mejores discos del rock mexicano de todos los tiempos. Aclarando, obviamente, que obedece a mi muy personal criterio/gusto/afición. Y entendiendo “rock” en un espectro amplio que engloba fenómenos tan peculiares como la electrónica y el hip hop. O séase, en pocas palabras, la música pop mexicana. Evité este último término debido a la confusión que podría generar respecto a la importante tradición pop/baladística mexicana que es un mundo aparte. Aclarado todo ahí les va, de atrás p’a delante:

30 – Rock! – Los Locos del Ritmo (1959)

¿Por qué? Por ser el primer disco en contener composiciones originales de rock n’ rolll (“Yo no soy un rebelde” y “Tus ojos”), por su frescura, por la voz de Toño de Villa, primer héroe en morir joven y dejar un cadáver bello en la historia del rock nacional.
Recomendable también: Hippies – Los Ovnis

29 – Atemahawke – Porter (2007)

Detrás de toda la patética faramalla de Juan Son había una banda increíble. De esas que se dan pocas veces en México. Lástima que el gas les alcanzó sólo para un EP y un LP.
Recomendable también: Mermaid Sashimi – Juan Son.

28 – Zoé – Zoé (2002)

Antes de convertirse en la banda más mamona y pretenciosa del rock nacional Zoé hacía buenos discos. Su álbum debut es ya un clásico. Con “Asteroide”, “Deja te conecto” y “Miel” este disco pasa el examen con nota alta.
Recomendable también: Rocanlover – Zoe

27 – Tijuana Sessions Vol. 1 – Nortec Collective (2001)

Electrónica + banda + norteña. La conmbinación ganadora que a nadie se le había ocurrido antes. No hay mucho más qué decir, Tijuana me hace feliz todavía.
Recomendable también: Tijuana Sound Machine – Bostich + Fussible

26 – Kinky – Kinky (2001)

De los estertores de la “Avanzada Regia” alcanzó a salir Kinky. Tremendo combo de fusión latina y electrónica. Un debut fresco e irrepetible, por desgracia.

25 – Tarará – Gerardo Enciso (2000)

Gerardo ya había creado un himno underground, “Amo a mi país”, en su ya lejano debut A contracorriente. Pero en Tarará desbordó su arsenal sonoro y lírico en 17 bellísimos temas. Un disco genial al que hace falta redescubrir y revalorar.

24 – No me hallo – El Personal (1988)

Julio Haro, otra de las glorias poco valoradas del rock nacional. He aquí el disco clásico de El Personal.

23 – Hu Hu Hu – Natalia Lafourcade (2009)

De Natalia Lafourcade estoy convencido que falta poco para que conciba su mejor álbum, que seguramente será uno de los mejores discos mexicanos de todos los tiempos. Pero Hu Hu Hu es una delicada y bellísima pieza que se acerca a ello.

22 – El diablito – Caifanes (1990)

A partir de El diablito, Caifanes empezó a sonar a Caifanes. Un disco tremendo, durísimo, que le debe mucho a la aportación sonora de Alejandro Marcovich. Aquí viene “La célula que explota”. ¿Es necesario agregar algo más?

21 – Restaurant – Jumbo (1999)

Un debut perfecto. Rock a secas y canciones magníficas. Suavidad y pesadez. “Dulceácido”, diría una de las rolas. Aquí vienen “Siento que” y “Fotografía”. Dos himnos.
Recomendable también: D.D. y ponle Play – Jumbo

20 – Elevator – Titán (1999)

Jay de la Cueva Post-Fobia y Pre-Moderatto. Emilio Acevedo Pre-Sonido Lasser Drakar y Pre-María Daniela. Dinamita Pura.

19 – Babel – Santa Sabina (1996)

¿Habrá alguien en este país quien no canonizaría a la fallecida Rita Guerrero?

18 – Hoy – La Revolución de Emiliano Zapata (1972)

Estos tipos fueron un hitazo en Europa en plenos años setentas. Tocaban durísimo y ácido. Luego se hicieron una banda mediocre de baladas. Ya quisieran haber llegado al nivel de los Ángeles Negros en esa nueva fase. Como quiera, este LP es un clásico de clásicos.

17 – Bestia – Hello Seahorse! (2008)

Sí, Lo Blondo es una de las voces más impresionantes del rock mexicano. Pero no olvidemos que el sonido de Hello Seahorse! está a la altura. Una banda que apunta a volar alto.

16 – Correspondencia interna – La Gusana Ciega (1999)

En su tercer disco los Gusanos alcanzaron una cumbre creativa difícil de repetir, a pesar de que han mantenido un nivel muy alto a lo largo de toda su trayectoria.
Recomendable también: Super Bee – La Gusana Ciega

15 – Maquillaje – Zurdok (2001)

Si Hombre sintetizador no fuera tan impactante, Maquillaje estaría ubicado más alto en esta lista. Un disco precioso, delicado, irrepetible. El cierre monumental a la fugaz pero fructífera carrera de Zurdok.

14 – Lotofire – Ely Guerra (1999)

Ely Guerra iniciando su mejor momento. Sensualidad y excelente música. La máxima diva del rock nacional.
Recomendable también: Sweet & Sour, Hot & Spicy – Ely Guerra

13 – Aquamosh – Plastilina Mosh
 (1997)

Hip hop, electrónica, funk, latin, lounge. El mayor mérito de este disco de Plastilina Mosh es haber logrado un sonido único y completamente original en su disco debut.
Recomendable también: Hola chicuelos – Plastilina Mosh

12 – Mucho barato – Control Machete (1996)

La primera obra maestra del hip hop en México. Honesto, crudo, y poblado de referencias a la cultura popular y la música de Monterrey, Nuevo León. De colección
Recomendable también: Artillería pesada presenta – Control Machete

11 – ¿Dónde jugarán las niñas? – Molotov (1997)

Uf. Cuando Molotov escandalizaba a las buenas conciencias del país. Ahora no asustan ni a sus madres.

10 – Aquí – Julieta Venegas (1998)

El dark pop de Julieta irrumpió en la escena nacional con una frescura inusitada. Un disco delicado y atractivo. Luego… Julieta conoció el amor y la vida no volvió a ser igual.
Recomendable también: Bueninvento – Julieta Venegas

9 – Re - Café Tacvba (1994)

Posición que los fundamentalistas me recriminarán hasta el cansancio, pero les pido de favor no opinar hasta ver el No. 1 de esta lista. No creo que pueda agregar algo más a lo dicho sobre este disco indispensable del rock mexicano.
Recomendable también: The Re Album – Zozaya

8 – Leche – Fobia (1993)

Funk sucio y duro. Un disco impactante y poco comprendido en su época. La obra maestra de Paco Huidobro.
Recomendable también: Rosa venus – Fobia

7 – Odio Fonky – Jaime Lopez y José Manuel Aguilera (1994)

Uno de los mejores letristas y uno de los mejores músicos de este país. Sólo es necesario apuntar que en este disco apareció “Chilanga banda”.
Recomendable también: Primera Calle de la Soledad – Jaime López / Yendo al cine solo – José Manuel Aguilera

6 – Urbanhistorias – Rodrigo González (1983)

Todavía paso noches pensando hasta donde habría llegado Rockdrigo de no ser por aquella sobredosis de cemento y ladrillos en el terremoto del 85.

5 – El circo – La Maldita Vecindiad y Los Hijos del Quinto Patio (1991)

Un disco lleno de poderío y vida. Dice la leyenda que fue la obra maestra del Tiki, guitarrista cuya partida de la Maldita causó que jamás pudieran lanzar otro disco a la altura.

4 – Hombre Sintetizador – Zurdok (1999)

El sonido de los grillos en la noche de Santiago, Nuevo León al final del bonus track de “Cuantos pasos”. La orquesta sinfónica en “Luna”. El arpa y el vocoder en “Hombre sintetizador I”. La electrónica abstracta de “Hombre sintetizador II”. Banjos, xilófonos, pianos, guitarras eléctricas. Zurdok grabó en 1999 uno de los discos más desbordadamente hermosos de la música mexicana.

3 – Tempestad – La Barranca (1998)

El disco que Saúl Hernández habría matado por grabar. Una obra monumental, demoledora, oscura, densa. José Manuel Aguilera en otra de sus cumbres creativas. “La caída” y “Día negro” quizá sean algunos de los tracks más fenomenales del rock mexicano.
Recomendable también: El equilibrio de los jaguares – Jaguares

2 – El Silencio – Caifanes (1992)

La producción de Adrián Belew, Alejandro Marcovich en la cumbre de su exploración sonora, Saúl Hernández derrochando poesía. Para describir la grandeza de este disco sólo es necesario apuntar el fade out de “Piedra”, mezclado con un sample de banda sinaloense. Un disco inmortal.

1 – Reves/Yo Soy – Café Tacvba (1999)

Romper con todo. Reinventarse. Volver a crear. De la nada. Revés es de esos discos inesperados, impactantes, que se vuelven clave a medida que pasan los años. Instrumental. Donde participan desde el Kronos Quartet hasta el zapateado de la Compañía Nacional de Danza Folklórica del INBA. Yo Soy, por su parte, está casi al nivel de Re, con su fascinante mezcla de estilos y géneros, pero barnizado por una suave capa de melancolía y reflexión. Nadie, repito, nadie, podrá igualar la significación de este disco en la historia de la música mexicana.


  1. Abraham

    Muy de acuerdo con tu lista. Haciendo a un lado lo de “personal criterio/gusto/afición” -generando polémica, ¿eh?-, hubieras subido a Molotov una posición y a Julieta la hubieras bajado varias de las mismas. “Aquí” es un buen disco pero no contribuyó en mucho a una redefinición de lo que, a finales de los noventas, pensábamos se llamaba rock mexicano, lo que “¿Dónde jugarán las niñas?” sí hizo ( igual intervinieron factores como género musical, público y mercado discográfico). Además no olvidemos que las obras, como casi todo en la vida, adquieren un valor congruente con su propuesta a medida que transcurre el tiempo. Saludos, chavo.

  2. martin saucedo

    esta equivocado el que clasifico los rockeros de esta forma hay algunos que no merecen ese calificativo como caifanes y otros mas

  3. David Rodriguez

    Excelente, muy de acuerdo :D




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