
Si hay un deporte que me aburre de sobremanera es el beisbol. Por ello me he decidido a traducir una de mis columnas favoritas de Hunter S. Thompson.
Como sabrán, Hunter es autor de Miedo y asco en Las Vegas y creador del llamado periodismo gonzo. Al final de sus días, su última labor periodística fue como columnista de deportes en ESPN. Uno de sus textos más mordaces es este, donde se “inventa” nuevas reglas para reducir el aburrimiento que implica un juego de beisbol. Disfrútenlo.
El beisbol se ha vuelto incontrolable
Hunter S. Thompson
Hey, ¿qué tal? Soy Thompson, y no tengo mucho tiempo para este asunto, así que empecemos de una vez para terminar rápido. Mi trabajo es concebir un nuevo reglamento para acortar el tiempo que toma un juego de Grandes Ligas de beisbol, o de cualquier otro tipo.
Todo mundo está de acuerdo en que las reglas del beisbol deben ser acortadas, pero nadie hace nada, y mientras tanto, los juegos se alargan más y más. El viejo argumento de la popularidad no funciona después de medianoche, cuando los asientos se vacían y las cadenas de televisión se cabrean cuando tienen que reembolsar dinero a sus anunciantes a medida que los raitings caen en picada. La lucha libre y el golf son mejor apuesta que los juegos de beisbol. No he ido a un juego en 20 años y espero no hacerlo jamás. Ni si quiera estas nuevas reglas me harían regresar a un parque. Pero soy un Maestro de la Sabiduría, ya saben, un hombre profesional, y mis amigos en el negocio me han pedido que le eche un vistazo al problema, lo cual he hecho, y esta es mi solución, para bien o para mal.
Estoy totalmente consciente de la molestia que causa que alguien se meta con el Pasatiempo Nacional… pero debe de hacerse, y si no lo hacen ustedes, alguien más lo hará. He aquí el plan.
Eliminar al pitcher. - Esto bajará al menos una hora a la duración del juego, que actualmente ronda por las 3 horas y 42 minutos. Un juego de Serie Mundial puede incluso tomar 5 horas y 20 minutos, lo cual es infumable para cualquiera, excepto para los pitchers. Ok, entonces eliminémoslos, que nadie los echará de menos. Los pitchers son un grupo de cabrones mimados que ganan millonadas y no tienen otra función más que alargar o interrumpir el juego.
Limitar los juegos a tres horas. – Al igual que el futbol americano, el basquetbol y el hockey, el beisbol durará un tiempo determinado. El marcador a ese momento será el final, basado en la acumulación de bases totales a lo largo de tres horas.
Los corredores podrán llegar a cualquier base (pero no de regreso) – De la primera a la tercera, segunda a home, etcétera. Al no haber pitcher en el juego será posible y atractivo este barullo a lo largo del infield.
Todo el pitcheo, por cierto, será lanzado por una máquina bien calibrada que emergerá del montículo, pitcheará y volverá a introducirse, dejando el campo libre para los corredores… Si un bateador conecta un cuadrangular con casa llena, por ejemplo, su equipo se anotará 16 bases (o 16 puntos), pero si hay 3 up and 3 down en un inning, el equipo se quedará sin puntos.
¡Imaginen un 22-5, o un 88-55! Sí, señor, tendremos marcadores abultados y acción constante en tan sólo tres horas.
Los héroes del juego serán los catchers, en lugar de los pitchers. Los catchers dominarán el juego y serán los mejor pagados. Sin pitcher en el montículo para cortar el flujo, los corredores se estarán moviendo al ritmo del bat, y será trabajo del catcher cazarlos a como le sea posible. Pies veloces y lanzamientos poderosos serán lo primordial. Ya no aparecerán en la TV los managers y suplentes rascándose la cabeza por horas, ya no habrá lanzamientos débiles a primera, no más signos y gesticulaciones, ni agónicos close-ups mientras bateos de foul rebotan en el techo.
No, ya no habrá algo parecido a la base por bolas. Cada bateador tendrá cinco lanzamientos de la máquina, sólo CINCO (5), y si no logra conectar, está fuera. Y el catcher controlará el tipo de lanzamiento, curva o velocidad que desee que la máquina arroje. Y ella obedecerá.
Esas pinches máquinas pueden lanzarte un slider a 98 millas por hora cinco veces seguidas sin ningún problema. Pueden lanzarte nudilleras esquivas y curvas medialuna, todo depende de lo que el catcher decida a través de su control remoto. Incluso puede ordenar que el bateador sea golpeado en las costillas por una pelota rápida de 102 MPH, aunque eso le costaría a su equipo DOS (2) bases en vez de una. Además de que a nadie le gustaría enfrentarse a un cubano lastimado en las costillas cuando las cosas van 31-30.
Ok, es todo por ahora. Ya es tarde y he escrito demasiado, pero el concepto es firme, y estoy convencido de que se necesita. El próximo verano ESPN pondrá mis teorías a prueba al patrocinar una serie de de juegos de beisbol bajo las “nuevas reglas” en New York, Chicago, Omaha y Seattle, entre otras ciudades… Los boletos se agotarán, y verán a grandes talentos. Del éxito o fracaso de estos juegos dependerá el destino del beisbol en América.
Los puristas berrearán y chillarán, pero qué importa. Los puristas siempre berrean y chillan, ésa es su función. Res Ipsa Loquitor.
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Traducción de José Juan Zapata Pacheco
Link de la columna original, en la web de ESPN