
En los versos de Guillermo Jaramillo la nostalgia es una compañera insustituible. El pasado se cierne sobre el poeta como una llaga, pero en lugar del dolor son la ternura y la inocencia las que toman la voz principal.
Algo suena a una mujer que se va de casa contiene una geografía emocional que hunde sus pies en una geografía real: desde los rincones más bravos de Monterrey hasta los naranjos interminables de Terán y desde los viejos amores hasta la familia. Un mapa en que Pink Floyd, Bob Dylan, Joy Division y los Beatles coexisten con Andrés Landero, los Alegres de Terán y Celso Piña.
Breve reseña para la promoción de prensa del libro Algo suena a una mujer que se va de casa de Guillermo Jaramillo, con motivo de su presentación en Colegio Civil, Centro Cultural Universitario-
Entrevista con Guillermo Jaramillo, en Vida Universitaria de la UANL, número 245, en este enlace.
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