El papel de la “viuda más famosa del rock” hace que la obra artística de Yoko Ono no sea valorada en su justa dimensión.
La realidad es que Yoko resulta una de las pioneras del arte conceptual, desde los años sesenta. La simpleza serena y delicada de algunas de sus piezas contrasta con el escándalo mediático de sus bed-ins con Lennon durante los turbios años de la desintegración de los Beatles.
Cabe mencionar, por ejemplo, aquella escalera con una lupa que Lennon escaló para descubrir un minúsculo “Yes” escrito en el techo, o sus “wish trees” que le dan la vuelta al mundo.
Me quedo con su bellísima instalación de toscos ataúdes de madera, de cuyo interior emergen verdes rámas de árboles. Ex It:

no lo sé, creo que prefiero el perfume servido en un sombrero de hombre con una cereza flotando encima.
comentario por clauricaune — Febrero 26, 2009 @ 11:17 pm |
jajajajajajajajajajajajaja
en efecto
comentario por Jojuzapa — Febrero 27, 2009 @ 4:42 pm |