“…y puedes ver esto mucho en Inglaterra donde los periodistas dicen, ‘bueno, el nuevo disco de Oasis no es tan bueno como Definitely Maybe o Morning Glory’, pero ¿el de quién sí lo es? ¿Quién ha escrito dos álbumes igual de buenos en los últimos diez años? Ninguna banda en Ingalterra se ha acercado a ese logro. Entonces, cuando los jodidos Colplay sacan un nuevo álbum, o Keane, o los Kaiser Chiefs, también dicen ‘ok, está bien, pero no es tan bueno como Definitely Maybe‘. Entonces, todos son víctimas de nuestra propia brillantez”.
Noel Gallagher, en entrevista para la televisión noruega
Las palabras de Noel Gallagher nunca han sido tan ciertas como en la noche del sábado pasado en la Arena de Monterrey. Para terminar rápido, fue una noche de duro y ruidoso rock n’ roll. Oasis no suena tan mal en vivo como podría pensarse, y los Gallagher, conscientes de la inmortalidad de sus primeros discos, despacharon una excelente selección de temazos de Definitely Maybe y What’s the story? (Morning Glory) de los cuales la única faltante fue “Live forever”.
“Don’t look back in anger” y “Champagne supernova” son himnos para cualquiera que creció en los noventa, y es realmente estremecedor escuchar a toda una arena entonar al unísono ese par de versos que marcaron a los escuchas desde aquél Wembley de Familiar to millions: “But don’t look back in anger, don’t look back in anger, I hear you say”…
Un momento para toda la vida.