
A pesar de que he visto esta cinta dos veces, no tengo palabras suficientes para describir la exquisita belleza de esta adaptación de la propia Marjane Satrapi (junto a Vincent Paronnaud) a sus famosas novelas gráficas. La imaginación desbordada en Persépolis es un mundo aparte. El Irán de la revolución de 1979 es retratado de manera que no por tratarse de de animación se difuminan los momentos más crudos, al igual que los de la guerra Irak-Irán. En medio de estos tormentosos trances históricos, la historia de la propia Marjane emerge como una hermosa fábula de la siempre problemática línea que divide a Oriente y Occidente. De la nada, una chica que creció en el occidentalizado Irán del Sha tiene darse cuenta que su mundo ya no es su mundo, al llegar los clérigos al poder. Europa y Asia en dimensiones encontradas que a veces se unen, a veces se rompen, y otras tantas entran en conflicto. Una película apasionante.